Katmandú: Explorando la Antigua Capital de Nepal
Mañana: Empieza tu día en la Plaza Durbar, en el corazón del casco antiguo de Katmandú. Este lugar, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una explosión de color, con templos y palacios antiguos que cuentan la historia de siglos de reinados y leyendas. El Templo de la diosa viviente Kumari suele ser uno de las visitas más recomendadas pero puede remover mucho, aquí te dejo mi experiencia.
Pasea por las estrechas callejuelas llenas de tiendas locales donde podrás encontrar desde joyas tibetanas hasta coloridas bufandas de pashmina. El bazar de Asan es el lugar ideal para observar el día a día de las mujeres locales mientras hacen sus compras o venden sus productos, una escena vibrante y auténtica que te hará sentir parte de la ciudad.
Tarde: Para la tarde, el Templo de Swayambhunath o “Templo de los Monos” es una visita obligada. Situado en una colina con vistas panorámicas de toda la ciudad, este sitio combina impresionantes vistas con un ambiente sereno y contemplativo. Siente la energía espiritual mientras recorres los senderos rodeados de banderas de oración y ruedas de oración tibetanas.
Finaliza tu día explorando el barrio de Thamel, conocido por su animada vida nocturna y tiendas locales. Aquí podrás adquirir recuerdos únicos, desde tejidos artesanales hasta piezas de arte local.
Si tienes más días para explorar el valle de Katmandú acércarte al Pashupatinath, templo hindú / cremaciones, ciudades históricas como Patan y Bhaktapur, zonas de naturaleza con vistas al Everest como Nagarkot o si te interesa el budismo puedes visitar el monasterio de Kopan.

Aventurarse en Pokhara: la Joya de los Lagos Nepaleses
Mañana: Cuanto más temprano mejor para acudir al mirador de Sarangkot, conocido por su increíble vista de Dhaulagiri, de los Annapurnas, y la montaña sagrada de Machhapuchhre, desde Pokhara puedes coger un teleférico. Otra opción podría ser visitar la Pagoda de la Paz Mundial.
Tarde: Dedica el día a Lakeside, la zona más animada (y comercial) de Pokhara, con vistas al impresionante Lago Phewa.
Tarde: Dedica la tarde a visitar la Pagoda de la Paz Mundial, un corto trayecto desde el centro de Pokhara. Este es un lugar ideal para reflexionar, disfrutar de las vistas del lago y las montañas, y conectar con el entorno.
Si te apetece salir de loa zon más turística, date un paseo por las calles de Old Bazaar, donde podrás explorar la vida local y comprar productos artesanales. Desde especias hasta tejidos, es el lugar perfecto para llevarte un pedacito de Nepal a casa.
Noche: Finaliza tu día con una cena tranquila en uno de los restaurantes junto al lago, disfrutando de la música local en vivo y una taza de té nepalí para cerrar con broche de oro.

Saborea Katmandú y Pokhara: Un Viaje a Través de los Sabores Locales
Tu aventura en Katmandú y Pokhara no estará completa sin explorar su vibrante gastronomía, una deliciosa fusión de especias y aromas que calientan el alma. Desde acogedores restaurantes hasta coloridos puestos callejeros, cada rincón ofrece una invitación a sumergirte en la cocina tradicional. Prueba el dal bhat, una comida típica nepalesa a base de lentejas, vegetales, arroz, chutney, y chapati, que es una muestra de la generosidad y hospitalidad de este pueblo.
No te pierdas los momos, esas empanadillas suaves rellenas de vegetales o legumbres, perfectas para disfrutar en cualquier momento del día. O atrévete con un thali de verduras, un festín de pequeños platillos con frijoles, verduras y especias que te sorprenderá con cada bocado. Para un toque más aventurero, déjate llevar por los bocados callejeros: desde los crujientes phuchkas, bolitas de masa rellenas de agua especiada con tamarindo, hasta el picante chatpate, una ensalada explosiva de sabores, o el aloo chokha, un puré de patata con un toque de chutney de tamarindo.
Conexión Más Allá de Katmandú y Pokhara: Un Viaje con Propósito
Recorrer las calles de Katmandú y Pokhara, saborear su gastronomía, sentir la energía de sus templos y la serenidad de sus lagos es solo una pequeña parte de lo que Nepal tiene para ofrecerte. Más allá de estos encuentros fugaces, te invitamos a descubrir el verdadero corazón del país, caminando junto a nosotras en la región del Annapurna, una de las más hermosas del Himalaya.
En este viaje, no solo exploraremos montañas, sino también las historias de las mujeres que nos acompañarán, guiándonos a través de sus pueblos y compartiendo su forma de vida. Colaboraremos con el Himalayan Komang Hostel en Katmandú, apoyando la educación de niñas y niños en aldeas remotas, y viviremos de cerca la calidez de una familia nepalí en Pokhara, quienes nos mostrarán su amor por la agricultura orgánica.
Porque viajar a Nepal es más que descubrir paisajes; es conectar con su gente, aprender de sus tradiciones y contribuir a un impacto positivo, desde mujer a mujer. Te invitamos a sentir esta magia, a unirte a una experiencia que va más allá del turismo, que abraza la cooperación, el empoderamiento, y la belleza más pura de las montañas.






