Únete a "Mujeres Salvajes" y recibe inspiración, herramientas y experiencias para conectar con la Naturaleza

Únete a "Mujeres Salvajes" y recibe inspiración, herramientas y experiencias para conectar con la Naturaleza

Lorena Cabnal: Mujer, Cuerpo y Territorio. La Resistencia de las Mujeres Ante el Extractivismo

Hay mujeres que con su pensamiento nos abren los ojos. Nos hacen mirar la realidad desde otro ángulo, nos sacuden, nos llenan de preguntas y nos dan herramientas para la acción. Lorena Cabnal es una de ellas.

Tabla de contenidos

Desde su comunidad maya-xinka en Guatemala, Lorena Cabnal ha desarrollado una visión del feminismo que nos interpela profundamente: ¿qué relación hay entre los cuerpos de las mujeres y los territorios que habitamos? ¿Cómo se entrelazan las violencias que sufrimos con la explotación de la naturaleza? ¿Cómo resistimos?

Su concepto de cuerpo-territorio es clave para entender cómo el patriarcado, el colonialismo y el capitalismo han operado históricamente sobre las mujeres y la tierra, viéndolas como espacios de conquista, explotación y despojo. Pero también es una propuesta política: defender los territorios es defender la vida, y defender nuestros cuerpos es resistir el extractivismo en todas sus formas.

En este artículo vamos a conocer su trabajo, explorar ejemplos de colectivos que encarnan su lucha y abrir la conversación hacia las resistencias actuales contra el extractivismo, un tema que tratamos más a fondo en el podcast de Hacia lo Salvaje.

¿Quién es Lorena Cabnal y por qué su pensamiento es clave?

Lorena Cabnal es una feminista comunitaria, indígena xinka y defensora de los derechos humanos y de la tierra. Nació en Guatemala, un país marcado por el racismo estructural y la violencia hacia los pueblos originarios. Creció en una comunidad donde las mujeres estaban sometidas a un sistema patriarcal que ella comenzó a cuestionar desde joven.

Este cuestionamiento le costó ser expulsada de su comunidad, pero también le permitió construir un pensamiento revolucionario: el feminismo comunitario territorial.

Desde esta perspectiva, Lorena Cabnal plantea que:

  • Los cuerpos de las mujeres son el primer territorio en disputa. Así como el capitalismo saquea la tierra, el patriarcado ha saqueado históricamente nuestros cuerpos.
  • El extractivismo es una forma de violencia patriarcal y colonial. La explotación de la tierra y la explotación de las mujeres responden a una misma lógica de dominación.
  • Resistir desde los territorios es resistir desde los cuerpos. Las luchas por la tierra y por los derechos de las mujeres no pueden separarse, son parte de la misma lucha.

En palabras de Lorena Cabnal:

«Las mujeres que hemos decidido defender el territorio, la naturaleza, los bosques, los ríos, lo hacemos porque en nuestros cuerpos hemos sentido esa violencia. El saqueo de los bienes naturales y el saqueo de nuestros cuerpos son la misma lucha.”

Esta visión ha sido fundamental para muchas mujeres indígenas en América Latina, que han encontrado en el feminismo comunitario una herramienta para resistir tanto la violencia extractivista como la violencia patriarcal dentro de sus propias comunidades.

Ejemplos de colectivos que encarnan la lucha de Lorena Cabnal

El pensamiento de Lorena Cabnal no se queda en la teoría. Ha sido una inspiración para colectivos de mujeres en todo el mundo que resisten desde sus cuerpos y sus territorios. Aquí te presento algunos ejemplos donde su legado está presente.

1. La Red de Sanadoras Ancestrales del Feminismo Comunitario (Guatemala)

Este colectivo fue fundado por Lorena Cabnal y otras mujeres indígenas en Guatemala. Nació de la necesidad de sanar no solo las heridas personales, sino también las heridas colectivas provocadas por siglos de violencia patriarcal, colonial y extractivista.

¿Qué hacen?

  • Trabajan en la sanación colectiva de mujeres indígenas afectadas por violencia de género, conflictos armados y despojo territorial.
  • Defienden los ríos y montañas de sus comunidades, enfrentándose a proyectos mineros e hidroeléctricos que amenazan su forma de vida.
  • Cuestionan las violencias dentro de sus propias comunidades, desafiando tradiciones patriarcales que perpetúan el control sobre sus cuerpos.

¿Por qué es clave?

  • Demuestra que el feminismo comunitario no solo es resistencia, sino también un proceso de sanación y reconstrucción.

2. Las Guardianas del Agua en Cajamarca (Perú)

En Perú, las mujeres campesinas de Cajamarca han sido protagonistas de una de las resistencias más emblemáticas contra el extractivismo, la lucha contra el megaproyecto minero Conga.

¿Qué hacen?

  • Se han organizado para defender los lagos y fuentes de agua que la minería de oro y cobre amenaza con desaparecer.
  • Han enfrentado represión y criminalización por parte del Estado y de las empresas mineras.
  • Han creado redes de apoyo con otras mujeres defensoras del territorio en América Latina.

¿Por qué es clave?

  • La defensa del agua es un eje central del feminismo comunitario y una de las luchas más urgentes en el contexto actual de crisis climática.

3. Mujeres del Cuerpo-Territorio en Colombia

En Colombia, las mujeres indígenas nasa, misak y afrocolombianas han desarrollado su propia versión del concepto de cuerpo-territorio, tomando como base el pensamiento de Lorena Cabnal.

¿Qué hacen?

  • Luchan contra la minería ilegal y la deforestación en el Cauca y la Amazonía colombiana.
  • Han incorporado la sanación ancestral como una estrategia de resistencia frente al despojo.
  • Se han articulado con otros movimientos feministas y ecologistas para fortalecer la defensa territorial.

¿Por qué es clave?

  • Demuestra cómo el feminismo comunitario ha trascendido fronteras, adaptándose a diferentes contextos y realidades.

Abrimos la conversación: extractivismo y resistencias en España

El pensamiento de Lorena Cabnal nos ofrece una herramienta poderosa para analizar cómo opera el extractivismo en distintos territorios. Y en España, esta es una realidad que sigue expandiéndose por desgracia cada vez más intensamente para estimular la producción de baterías de coches eléctricos, el impulso de las energías renovables o la industria de la guerra.

En el podcast de Hacia lo Salvaje hablamos sobre esto con mujeres que están en la primera línea de la resistencia. Desde la lucha contra la macrocelulosa de Altri y Greenalia en Galicia, pasando por la oposición a una mega mina de litio en Extremadura, hasta organizaciones antimacrogranjas y contra la instalación de macroplantas de biogásla, sus voces nos ayudarán a reflexionar:

  • ¿Encuentran ellas paralelismos entre el extractivismo y la violencia hacia los cuerpos de las mujeres?
  • ¿Se identifican con la idea de cuerpo-territorio?
  • ¿Cómo se vive la resistencia en cada uno de estos espacios?

Porque las luchas pueden tener geografías distintas, pero los mecanismos de explotación y despojo tienen patrones que se repiten. Y si algo nos enseñan las defensoras del territorio es que resistir es un acto de amor radical.

Preguntas frecuentes sobre el lenguaje antiespecista

El lenguaje antiespecista es una forma de comunicación que evita expresiones que refuercen la idea de que los animales están al servicio del ser humano. Busca eliminar metáforas, insultos o refranes que normalizan la explotación, el sufrimiento o la cosificación animal, promoviendo una mirada más ética e igualitaria entre especies.

El especismo es la discriminación basada en la especie, es decir, considerar que los intereses humanos son superiores a los de otros animales. El lenguaje especista reproduce esta jerarquía cuando utiliza a los animales como insulto, metáfora negativa o recurso simbólico que trivializa su sufrimiento.

El ecofeminismo conecta la opresión de las mujeres con la explotación de la Naturaleza y de los animales. Autoras como Carol J. Adams o Marta Tafalla explican cómo el mismo sistema patriarcal que cosifica los cuerpos femeninos también convierte a los animales en objetos de consumo. El antiespecismo forma parte de esta crítica estructural.

Muchos refranes tradicionales incluyen referencias a la muerte o explotación animal como algo trivial o incluso humorístico. Revisarlos no significa censurar la cultura popular, sino tomar conciencia de cómo el lenguaje moldea nuestra percepción ética y buscar alternativas más respetuosas.

El antropocentrismo es la creencia de que el ser humano es el centro del universo y que la Naturaleza existe para su beneficio. Esta visión ha influido históricamente en la explotación ambiental y animal, y el ecofeminismo propone superarla mediante una ética del cuidado y la interdependencia.

El lenguaje construye imaginarios colectivos. Cuando usamos expresiones que cosifican a los animales, reforzamos la idea de que son recursos o símbolos y no seres sintientes. Un lenguaje más consciente puede fomentar empatía y respeto hacia otras especies.

Marta Tafalla reflexiona sobre la invisibilización del sufrimiento animal en la cultura. Carol J. Adams analiza la relación entre patriarcado y consumo de animales en La política sexual de la carne. Otras ecofeministas como Alicia Puleo o Vandana Shiva también abordan la conexión entre ética ambiental y justicia social.

El primer paso es la conciencia. Escuchar nuestras propias expresiones, cuestionarlas y buscar alternativas más precisas. No se trata de perfección, sino de coherencia progresiva. Igual que revisamos el lenguaje sexista, podemos revisar el lenguaje especista.

Contenidos relacionados

Viajes Hacia lo Salvaje que te podrían interesar

Guía para crear tu diario de viaje

Incluye 50 propuestas para que no te quedes sin ideas

5 preguntas para despertar a la MUJER SALVAJE

Ejercicio de ESCRITURA TERAPEUTICA para conectar con tu INTUICIÓN

Se buscan mujeres de 50 años con ganas de viajar

Mira todas nuestras propuestas para diosas

Echa un vistazo aquí al calendario de viajes

decoración altavoz podcast HLS