165. ¿Cuándo nos dijeron que ser vieja era un problema?

Escuchar en:   Ivoox   Spotify   Apple Podcast   Youtube

Orgullosamente vieja: conversaciones sin filtros sobre edad, cuerpo y feminismo

Hay un momento, no sabemos muy bien cuándo, en el que el tiempo empieza a pesar distinto.

El cuerpo cambia. El espejo devuelve otra imagen. Las despedidas se multiplican.

Y sin que nadie nos lo explique, aparece la idea de que ser vieja es algo que hay que disimular, esconder o combatir.

A las mujeres nos han enseñado a temer la vejez. A no parecer viejas. A no ocupar espacio cuando el cuerpo deja de encajar en lo deseable.

Este episodio del podcast Hacia lo Salvaje es una conversación sin filtros sobre todo eso. Sobre ser vieja, nombrarlo en voz alta y preguntarnos, juntas, cuándo y por qué se convirtió en un problema.

Alrededor del fuego nos sentamos con Anna Freixas Farré, psicóloga pionera de la gerontología feminista y autora de libros como “Tan frescas” y “Yo, vieja” y a Laura Cantos Cañete, directora de holaS Comunidad un proyecto enfocado en el envejecimiento activo y el bienestar emocional para personas mayores.

Y lo hacemos sin eufemismos. Porque quizá lo más revolucionario hoy sea decir: sí, soy vieja… ¿y qué?

Yo Vieja de Anna Freixas

Ser vieja en una sociedad que nos quiere jóvenes (y calladas)

Desde que nacemos, el cuerpo de las mujeres es un campo de batalla.
Nos valoran por ser monas, bonitas, dulces. Y ese valor, nos recuerda Ana Freixas, no mejora con los años: empeora.

En una sociedad profundamente juvenilista, el cuerpo joven se presenta como el único cuerpo válido. Todo lo demás es decadencia, pérdida o fracaso. Por eso ser vieja no solo se vive como un cambio biológico, sino como una expulsión simbólica: del deseo, de la conversación pública, de la centralidad.

Y sin embargo, envejecer es un proceso natural. Un privilegio, incluso. Lo antinatural es el miedo que hemos aprendido a sentir.

Vieja no es lo mismo para mujeres que para hombres

La vejez no llega igual a todas las personas. Y mucho menos llega igual a mujeres y hombres.

Las mujeres mayores arrastran brechas económicas, de salud y de reconocimiento que vienen de lejos: vidas enteras dedicadas al cuidado, carreras interrumpidas, pensiones más bajas, menos tiempo propio.
Como dice Ana Freixas, el cuidado es el mayor capital que sostiene la vida… y también una de las principales causas de pobreza y desgaste en las mujeres.

Pero hay algo más. Mientras a ellos se les ha permitido vivir para sí mismos, muchas mujeres han vivido para los demás. Y eso pasa factura cuando llega la vejez. Envejecemos como vivimos nos dice Anna Freixas.

Soledad, comunidad y responsabilidad compartida

Uno de los grandes temas cuando hablamos de ser vieja es la soledad. Pero no una soledad simple ni homogénea.

Laura lo explica desde la experiencia directa: muchas mujeres no se sienten solas porque no haya gente alrededor, sino porque no se sienten comprendidas, escuchadas o reconocidas. Es una soledad emocional.

Aquí aparece una idea incómoda pero necesaria: la soledad no es solo un problema individual. Es social, comunitario y político. Pero también exige una responsabilidad personal.

Trascender la familia, salir de la casa, entrar en la comunidad. Participar. Crear red. Tener proyectos propios.

Porque la vejez no se improvisa a los 80. Se construye, o se abandona, mucho antes.

Dejar de hablar de “pérdida” y empezar a hablar de cambio

Uno de los giros más potentes de la conversación llega cuando Ana Freixas cuestiona una idea muy arraigada: la vejez como pérdida.

No perdemos capacidades. Cambian. La vida no es una caída constante hacia abajo, sino una transformación continua.

Nombrar la vejez desde la pérdida nos condena a la nostalgia y la melancolía. Nombrarla desde el cambio abre posibilidades nuevas: otros ritmos, otros deseos, otras formas de estar en el mundo.

Ser vieja no es el final de nada. Es otra etapa del camino.

La muerte, el gran tabú que nos ayudaría a vivir mejor

Hablar de vejez es hablar de muerte. Y hablar de muerte, aunque incomode, es hablar de vida.

En esta conversación aparece una idea clara: si incorporáramos la muerte como parte del ciclo vital, viviríamos con más consciencia, más presencia y más libertad. Priorizaríamos mejor. Soltaríamos antes. Viviríamos más alineadas con lo que importa.

La negación de la muerte no nos protege. Nos infantiliza.

Residencias, cuidados y decisiones que no se toman tarde

¿Cómo queremos vivir cuando seamos viejas? ¿Dónde? ¿Con quién? ¿En qué condiciones?

Las residencias, el cohousing, las comunidades intergeneracionales y los modelos de cuidado centrados en la persona aparecen como preguntas abiertas, no como respuestas cerradas.

Lo que sí queda claro es esto: muchas decisiones que marcarán nuestra vejez no se toman a los 80, sino a los 40 o a los 50. Y tienen que ver con autonomía, dinero, comunidad y deseo propio.

Orgullosamente vieja: cuando dejamos de pedir perdón

El podcast termina con una imagen poderosa: un grupo de viejas riendo juntas en un bar. Riendo de verdad. Con arrugas, canas, cuerpos reales y vidas vividas.

Ahí hay libertad. Ahí hay placer. Ahí hay una felicidad que no pide permiso.

Quizá ser vieja, nombrarlo y habitarlo, no sea una derrota. Quizá sea uno de los actos más radicales que podemos hacer hoy.

Y tú, ¿recuerdas cuándo te dijeron que ser vieja era un problema?

Otros capítulos del Podcast de Hacia lo Salvaje relacionados

Dale al play en:   Ivoox   Spotify   Apple Podcast   Youtube

Compartir en:  

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Telegram
Email
Ana C. Cortés Luengo
Sobre mi:

Soy Ana, una amante de la Naturaleza y las actividades al aire libre, nacida en Zaragoza y de culo inquieto, tanto que desde el 2019 vivo, viajo y trabajo en una caravana.

Creo que la vida actual nos ha desconectado tanto de la Naturaleza que hemos perdido el norte y de ahí mi obsesión por brindarte un camino que te vuelva a encontrar con ella.

Un camino Hacia lo Salvaje.

Aquí encontrarás viajes para visitar, dialogar y colaborar con iniciativas que ponen la vida en el centro.

Pero como viajar es limitado y así está bien, el podcast y el blog nos permiten seguir en contacto con todas estas propuestas que nos demuestran que otra vida es posible.

Si quieres saber más sobre mi y mi historia pasa por CÓMO EMPEZÓ

 

Últimos artículos del blog:

Y una cosica importante

Por si todavía no estás dentro, esto es lo que te llevas por apuntarte a la newsletter «Mujeres Salvajes».

>> Conocerás a nuestras hermanas de tierra, las mujeres que hacen posible estos viajes, los destinos e iniciativas que visitamos.

>> Sólo por apuntarte te llevas una guía para crear tu diario de viaje con 50 disparadores para que no te quedes sin ideas.

>> Y un ejercicio de escritura terapéutica que te ayudará a conectar con tu intuición.

>> Además tendrás acceso a bonus, talleres y tendrás prioridad de embarque ;P