Turismo regenerativo y viajes transformadores son el corazón de lo que nosotras construimos.
Hace unos días recibí una noticia que me removió el cuerpo. De esas que no gritas a los cuatro vientos porque aún estás procesando, como cuando subes a la cima de una montaña y necesitas unos minutos de silencio para entender dónde estás.
El proyecto Hacia lo Salvaje ha sido elegido como ejemplo representativo en una investigación publicada por la prestigiosa Journal of Sustainable Tourism, una de las revistas científicas más relevantes a nivel internacional en temas de turismo regenerativo, sostenibilidad y justicia social. Y sí, no exagero: lo que ahí aparece escrito es una validación profunda de todo lo que venimos tejiendo con amor, dudas, decisiones difíciles y muchas ganas de hacer las cosas de otra manera.
¿Qué dice esta investigación y por qué ¿Qué dice esta investigación sobre turismo regenerativo y por qué importa tanto?
La autora del artículo de investigación es Alicia Orea-Giner, investigadora española con un recorrido impresionante que va desde la Universidad Rey Juan Carlos hasta la Sorbona. Su mirada combina economía, ecología, feminismo y turismo, y en este estudio titulado Ecofeminism and food activism in transformative travel as a tool for change se lanza a explorar cómo el viaje puede ser herramientas de cambio real cuando se conecta con el ecofeminismo y el activismo alimentario.
Sí, has leído bien. Turismo, ecofeminismo y comida. Las tres patas de una mesa que no solo sostiene proyectos alternativos como el nuestro, sino que además puede transformar cómo viajamos, qué consumimos, y con quién compartimos camino.
Lo que plantea Alicia en la investigación no es cualquier cosa: dice que cuando las ideas del ecofeminismo se integran en los viajes, se rompe con el turismo tradicional. Aparecen otras maneras de mirar el mundo, de consumir, de relacionarnos, de vivir. Aparece un turismo regenerativo que no explota sino que cuida, que no extrae sino que regenera, que no pasa de puntillas sino que se implica. Un turismo regenerativo que, en sus palabras, “conecta el cuidado del planeta, la justicia social y el consumo ético”.
Y ahí es donde entra Hacia lo Salvaje.
Nuestra historia como ejemplo de transformación en esta investigación
Durante el proceso de investigación, Alicia entrevistó a mujeres que trabajan desde una mirada ecofeminista en torno al turismo, la soberanía alimentaria, la agroecología y los cuidados. Y en ese recorrido, el proyecto que lidero fue elegido como referencia principal en la investigación para analizar a fondo cómo se aplican en la práctica estas ideas de viajes transformadores.
“Hacia lo Salvaje es una iniciativa única en España que combina ecofeminismo y turismo regenerativo”, se lee en la investigación. También destacan cómo nuestras propuestas no nacieron desde un marco teórico, sino que evolucionaron hacia lo ecofeminista por coherencia vital, por escucha interna y por las historias que íbamos viviendo con cada grupo de mujeres en nuestros viajes transformadores.
De hecho, se realizó un análisis profundo de nuestra web, nuestros podcasts (¡esos episodios que grabamos en la latita!) y los viajes transformadores que diseñamos desde el cuidado, la sororidad y el deseo de reconectar con la naturaleza. Lo que más me emociona es que no solo se analiza los contenidos, sino el alma del turismo regenerativo que practicamos.
“El objetivo principal no es el beneficio económico, sino que el viaje transformador sea una herramienta de transformación, que nos ayude a tomar conciencia del impacto ecosocial de nuestra existencia.” (Journal of Sustainable Tourism, 2025)
¿Te suena, no? Es exactamente lo que llevamos repitiendo en cada círculo de bienvenida, en cada fuego compartido, en cada cuaderno de viaje transformador.en cada fuego compartido, en cada cuaderno de viaje.
Viajar como acto político, íntimo y colectivo con turismo regenerativo
La investigación también pone énfasis en cómo nuestras propuestas de viajes transformadores cuestionan la palabra “turismo”. Nosotras hablamos de viaje, de experiencia, de proceso. Porque no es lo mismo. No buscamos turistas. Buscamos compañeras de camino. Mujeres que quieren romper con las dinámicas extractivas del turismo convencional y apostar por lo que Alicia llama “modelos regenerativos y justos” de turismo regenerativo.
Una parte especialmente poderosa del artículo habla del impacto real que tienen estos viajes transformadores en las mujeres rurales con las que colaboramos. No como asistentes pasivas, sino como protagonistas: guías, cocineras, anfitrionas, guardianas de saberes. Alicia destaca que cada decisión que tomamos, desde a quién contratamos hasta qué comemos o cómo nos movemos, forma parte de una ética del cuidado que redistribuye el poder y genera alianzas transformadoras en el turismo regenerativo.
Y aquí me emociono de nuevo. Porque sí, eso es lo que intentamos. Que cada viaje transformador sea semilla. Que no se quede en la postal o en la charla inspiradora. Que deje huella en el cuerpo y en el territorio con turismo regenerativo.
¿Y ahora qué?
Esta mención no es un premio ni un trofeo. Es una confirmación silenciosa pero rotunda de que vamos por buen camino en turismo regenerativo. No perfecto. No fácil. Pero sí coherente con lo que creemos en viajes transformadores. Nos da fuerza para seguir creando experiencias donde el viaje no sea una escapatoria, sino una forma de volver, a nosotras, a la tierra, a las otras.
Así que si estás leyendo esto y te resuena, te invito a hacer algo muy sencillo: echa un vistazo al calendario de viajes de este año de Hacia lo Salvaje. Quizás sea el momento de dar ese paso. De convertir el deseo en movimiento con turismo regenerativo.
Gracias por caminar conmigo. Gracias por hacer posible que hoy Hacia lo Salvaje sea parte de un artículo académico que habla de transformación, de justicia, y de cómo una red de mujeres puede cambiar la forma en que se viaja por el mundo.
Nos vemos en la próxima aventura. Salvajes, conscientes y juntas y otra forma de hacer viajar.
Preguntas Frecuentes sobre el turismo regenerativo y los viajes transformadores
¿Qué es Hacia lo Salvaje y por qué ha sido seleccionado para una investigación académica internacional?
Hacia lo Salvaje es una iniciativa única en España que combina ecofeminismo y viajes sostenibles, fundada por Ana Cortés Luengo. Fue elegida como ejemplo representativo en una investigación publicada en la Journal of Sustainable Tourism (una de las revistas científicas más relevantes a nivel internacional) porque demuestra cómo los viajes pueden ser herramientas de cambio real cuando se conectan con el ecofeminismo y el activismo alimentario.
¿Quién es Alicia Orea-Giner y qué dice su investigación sobre los viajes transformadores?
Alicia Orea-Giner es una investigadora española con trayectoria en la Universidad Rey Juan Carlos y la Sorbona, cuya mirada combina economía, ecología, feminismo y turismo. Su estudio titulado «Ecofeminism and food activism in transformative travel as a tool for change» plantea que cuando el ecofeminismo se integra en los viajes, se rompe con el turismo tradicional y aparece un turismo que cuida en lugar de explotar, regenera en lugar de extraer, y se implica en lugar de pasar de puntillas.
¿Qué diferencia hay entre turismo extractivo y turismo regenerativo según la investigación?
El turismo extractivo explota recursos, genera desigualdad y pasa de puntillas por los territorios. El turismo regenerativo (como el que propone Hacia lo Salvaje) cuida el planeta, redistribuye el poder, genera alianzas transformadoras con mujeres rurales, apoya economías locales y conecta el cuidado del planeta con la justicia social y el consumo ético. La investigación destaca que Hacia lo Salvaje es un modelo claro de esto último.
¿Cómo se integra la perspectiva ecofeminista en los viajes de Hacia lo Salvaje?
De varias formas prácticas: contratan mujeres como guías, colaboradoras y gestoras de alojamientos (en España y fuera), fomentan el intercambio cultural desde el respeto, promueven dieta vegetariana basada en productos de temporada y proximidad, limitan los viajes en avión a solo uno al año por viajera, priorizan el tren, bicicleta y senderismo, y evitan la masificación turística dinamizando zonas vulnerables.
¿Qué impacto tienen estos viajes en las mujeres rurales con las que colaboran?
Las mujeres rurales no son asistentes pasivas, sino protagonistas: guías, cocineras, anfitrionas, guardianas de saberes. La investigación destaca que cada decisión (a quién contratamos, qué comemos, cómo nos movemos) forma parte de una ética del cuidado que redistribuye el poder y genera alianzas transformadoras. El objetivo es que el viaje sea una herramienta de empoderamiento para mujeres rurales.
¿Qué significa "viaje transformador" o "transformative travel" en el contexto del ecofeminismo?
Significa que el viaje no es una escapatoria, sino una forma de volver a nosotras mismas, a la tierra y a las otras. Fomenta crecimiento personal y una comprensión más profunda de las casuísticas sociales y ambientales, inspirando a las viajeras a abogar por cambio. En Hacia lo Salvaje, buscamos compañeras de camino, no turistas: mujeres que quieran romper con dinámicas extractivas y apostar por modelos regenerativos y justos.
¿Por qué esta investigación es importante para el futuro del turismo sostenible?
Porque presenta un marco teórico-práctico que conecta ecofeminismo y activismo alimentario en turismo regenerativo, demostrando que otro turismo es posible. Valida proyectos como Hacia lo Salvaje que no nacen desde teoría abstracta, sino que evolucionaron hacia lo ecofeminista por coherencia vital. La investigación muestra que estos modelos pueden transformar cómo viajamos, qué consumimos y con quién compartimos camino, enfrentando desafíos como el greenwashing y prejuicios sociales.





